lunes, 5 de agosto de 2013

Poca gente entiende el concepto ¡¡NO SE LO DIGAS A NADIE!!

"Lastima que solo sea una frase echa, que todos la hemos llegado a utilizar alguna vez. Pero la verdad, mirar dentro de vosotros, cuando juzgamos a alguien porque después de contarle algo nos hemos enterado que se había chivado (como si fuéramos niños), o se lo hubiera contado a más gente, decir ... realmente, nosotros también hacemos lo mismo, aunque cada cual no mire sus propios errores, es así, si tu no lo pudiste mantener en secreto no esperes que otros lo hagan por ti.
   Es muy difícil, lo sé, pero cuando algo no queráis que se sepa es tan sencillo como no contarlo, ni a tu propia sombra, porque lo que cuentas solo una vez, más tarde o más temprano se va a revolver contra ti.
   El ser humano es una repetición de echos, casualidades, vivencias, errores, etc.. pero no en nosotros mismos, si no en general. Nunca habéis oído a vuestros padres o abuelos- ¡mira justo eso mismo le paso a fulano/na hace unos 20 años!!
   Leer este fragmento del libro de Agatha Christie. Al final os dejo el enlace por si queréis leerlo entero.

“MISS MARPLE Y 13 PROBLEMAS”
Mr. Petherick lanzó la tosecilla seca que precedía siempre sus comentarios.
–¿Qué es lo que has dicho, Raymond? ¿Misterios sin resolver? ¿Y a qué viene eso?
–A nada en concreto –replicó Joyce Lempriére–. A Raymond le gusta el sonido de esas palabras y decírselas a sí mismo.
Raymond West le dirigió una mirada de reproche que le hizo echar la cabeza hacia atrás y soltar una carcajada.
–Es un embustero, ¿verdad, miss Marple? –preguntó Joyce–. Estoy segura de que usted lo sabe.
Miss Marple sonrió amablemente, pero no respondió.
–La vida misma es un misterio sin resolver –sentenció el clérigo en tono grave.
Raymond se incorporó en su silla y arrojó su cigarrillo al fuego con ademán impulsivo.
–No es eso lo que he querido decir. No hablaba de filosofía –dijo–. Pensaba sólo en hechos meramente prosaicos, cosas que han sucedido y que nadie ha sabido explicar.
–Sé a qué te refieres, querido –contestó miss Marple–. Por ejemplo, miss Carruthers tuvo una experiencia muy extraña ayer por la mañana. Compró medio kilo de camarones en la tienda de Elliot. Luego fue a un par de tiendas más y, cuando llegó a su casa, descubrió que no tenía los camarones. Volvió a los dos establecimientos que había visitado antes, pero los camarones habían desaparecido. A mí eso me parece muy curioso.
–Una historia bien extraña –dijo sir Henry en tono grave.
–Claro que hay toda clase de posibles explicaciones –replicó miss Marple con las mejillas sonrojadas por la excitación–. Por ejemplo, cualquiera pudo...
–Mi querida tía –la interrumpió Raymond West con cierto regocijo–, no me refiero a esa clase de incidentes pueblerinos. Pensaba en crímenes y desapariciones, en esa clase de cosas de las que podría hablarnos largo y tendido sir Henry si quisiera.
–Pero yo nunca hablo de mi trabajo –respondió sir Henry con modestia–. No, nunca hablo de mi trabajo.
Sir Henry Clithering había sido hasta muy recientemente comisionado de Scotland Yard.
–Supongo que hay muchos crímenes y delitos que la policía nunca logra esclarecer –dijo
Joyce Lempriére.
–Creo que es un hecho admitido –dijo Mr. Petherick.
–Me pregunto qué clase de cerebro puede enfrentarse con más éxito a un misterio –dijo
Raymond West–. Siempre he pensado que el policía corriente debe tener el lastre de su falta de imaginación.
–Esa es la opinión de los profanos –replicó sir Henry con sequedad.
–Si realmente quiere una buena ayuda –dijo Joyce con una sonrisa–, para psicología e imaginación, acuda al escritor.
Y dedicó una irónica inclinación de cabeza a Raymond, que permaneció serio.
–El arte de escribir nos proporciona una visión interior de la naturaleza humana –agregó en tono grave–. Y tal vez el escritor ve detalles que le pasarían por alto a una persona normal.
–Ya sé, querido –intervino miss Marple–, que tus libros son muy interesantes, pero, ¿tú crees que la gente es en realidad tan poco agradable como tú la pintas?
–Mi querida tía –contestó Raymond con amabilidad–, quédate con tus ideas y que no permita el cielo que yo las destroce en ningún sentido.
–Quiero decir –continuó miss Marple frunciendo un poco el entrecejo al contar los puntos de su labor– que a mí muchas personas no me parecen ni buenas ni malas, si no sencillamente muy tontas
Mr. Petherick volvió a lanzar su tosecilla seca.
–¿No te parece, Raymond –dijo–, que das demasiada importancia a la imaginación? La imaginación es algo muy peligroso y los abogados lo sabemos demasiado bien. Ser capaz de examinar las pruebas con imparcialidad y de considerar los hechos sólo como factores, me parece el único método lógico de llegar a la verdad. Y debo añadir que, por experiencia, sé que es el único que da resultado."


   "Igual no entendéis lo que he querido decir, pero se seguro que los admiradores de los libros de Agatha Christie si que lo han entendido. Ella tiene una forma de ver las cosas diferente a la mayoría de la gente, ella siempre compara las situaciones con otras parecidas que le ha ocurrido a gente que ni se conocen de nada, porque la vida es una repetición de acontecimientos, más moderno o más antiguo no importa, la esencia es la misma.
    Cuando intentamos explicar o entender el porque de la cuestión, es inútil que nos calentemos la cabeza, porque la mayoría de las cosas no tienen explicación lógica y racional sobre todo en lo que se refiere el cerebro humano. ¿Porque hizo esto? o ¿Porque dijo aquello?.
   Solo os voy a dar un consejo, en la imagen de mi facebook pone:
¡Enfoca cualquier problema como lo haría un perro:
Olfatea "el asunto" y si no te lo puedes comer o follar, échale una meada encima y sigue tu camino!"